20 de marzo de 2017

SE POSAN LOS COLORES SUAVEMENTE

Se posan los colores suavemente
sobre el espacio abierto.
No se puede medir la ingenuidad
de la luz en la hierba.
Gotea dulcemente el amarillo
sobre el verde recuerdo de limones,
arritmias de alameda,
diseminadas cuentas invernales.

La tierra vive, inspira
adormecido amor de ocres en el aire
que mece los abetos.
No hay distancia medible entre los cuerpos,
desmesura en el pulso de las horas
suspenso en el milímetro.
Sólo hay luz que llama a la ternura
en la amistad fugaz del universo.

Si me muero ahora mismo, no me llores.

Inhúmame sin pena en este espacio.

18 de marzo de 2017

SI UN HOY ME REQUIERES

Si te pido un ayer
me dices que no es tuyo, que lo arrastró el aire.

Si te pido un mañana
me dices que mi boca te pide el universo.

Si un hoy me requieres

te digo que tu sombra ya quema todo el monte.

15 de marzo de 2017

NUNCA SABRÉ VIVIR DE OTRA MANERA

Nunca sabré vivir de otra manera,
pues las cosas me dicen al oído
que no vale la pena tanto empeño.
Sobrevivir contigo ya es bastante.

Lentamente perdemos los amigos.
De tiempo en tiempo miro y alguien falta,
palabra y copa. Queda en hondo hueco
un mundo ambiguo cómplice del frío.

Me veo y me pregunto, si me tocas
en el coche sentados retornando,
cuándo será mi día pues la muerte
sus pautas sigue como muy bien sabes.


10 de marzo de 2017

CADA MAÑANA OLVIDA SUS HERIDAS

Donde la mujer es dueña de su destino,
en ese mismo movimiento,
hay una promesa de poesía futura.
Ángel Ganivet

Cada mañana olvida sus heridas.
Una hora aturdida
me esperaba en tu agenda
con su enorme chistera
acechando rincones: mis vacíos.

Velaste tu pasión detrás de versos.
Galopabas desnuda por la luna
y soñaba tu cuerpo
caballos ciegos, puertas de cristal
hacia mares sin fondo.

Mi pena te servía de pretexto
para agitar el polvo
del pequeño desván.
Tú me dejaste entrar donde en acto social
tus fantasmas antaño conversaron.

Sin nada más que sola la palabra
atracaron mis ojos en aquel viejo puerto
y, luego, te marchaste
—tiene alma de mujer la poesía—
despacio y hacia dentro.



7 de marzo de 2017

LOS SUSURROS DEL TIEMPO

Como un susurro espero el tacto de mis libros.
Recogen los momentos que perdí
en el trasiego
de mi mano alejada de tu piel.
Perdidos en la jungla van los días,
olvidaron contar el rigor de sus horas
y se les echó encima el río de la noche.
Ahora van ahogados
en aguas sin ternura.

Es hora de alumbrar los susurros del tiempo.